Tokio y Seúl denuncian vulneración de resoluciones por lanzamiento de cohete norcoreano
Japón y Corea del Sur se pronunciaron en contra del lanzamiento de un cohete espacial con un satélite de reconocimiento a bordo, realizado por Corea del Norte y que se estrelló en el Mar Amarillo por un fallo técnico, alegando que la acción supone una vulneración a las resoluciones de la ONU
«Este lanzamiento, ya sea de un satélite o de un misil, viola las resoluciones de la ONU y por tanto no podemos aceptarlo», dijo este martes 31 de mayo el ministro nipón de Defensa, Yasukazu Hamada, en declaraciones a los medios locales.
Hamada señaló que su país «tomará medidas para estar preparado» ante un lanzamiento por parte del gobierno norcoreano, luego de que este confirmara su intención de volver a intentar poner en órbita su satélite espía lo antes posible.
El Consejo de Seguridad Nacional de Corea del Sur, en la misma línea de su homologo japonés, señaló que el lanzamiento norcoreano, haya tenido éxito o no, «ha sido una grave violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y una seria provocación que amenaza la paz y la seguridad en la península coreana y en la comunidad internacional».
Asimismo, ratificó que las autoridades surcoreanas «mantendrán una postura de coordinación con sus socios y aliados» mientras se continúan analizando la posibilidad de lanzamientos adicionales del Norte, según indicó el organismo en un comunicado.
La agencia estatal norcoreana KCNA informó de que el satélite se lanzó en un cohete Chollima-1, un nuevo tipo de proyectil, a las 6.27 hora local de este miércoles (21.27 GMT del martes) desde la estación de lanzamientos espaciales de Sohae (noroeste del país). Este medio indicó que tras la separación de la primera fase del cohete «el encendido del motor de la segunda fue anormal, por lo que perdió propulsión y se estrelló en el mar del Oeste» (nombre que recibe el mar Amarillo en las dos Coreas).
El lanzamiento norcoreano causó la activación de las alertas antimisiles en torno a las 6.30 hora local en Seúl y en la prefectura japonesa de Okinawa (sudoeste), por donde habría sobrevolado el proyectil, instando a la posible evacuación ciudadana, aunque esta advertencia se retiró posteriormente.