Declarados en peligro de extinción Caimán del Orinoco y el sapito arlequín
La Fundación para el Desarrollo de las Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela, declaró al caimán del Orinoco y al sapito arlequín como especies en peligro de extinción en el país, debido a la drástica reducción de su población.
Margarita Lampo, doctora y directora de la organización, destacó que hace 40 años la especie Atelopus cruciger (sapito arlequín) ocupaba una extensión geográfica de 17.000 kilómetros a lo largo de la parte central de la cordillera de la costa, en el norte del país.
Actualmente solo se conocen dos poblaciones aisladas que cuentan con una extensión de aproximadamente 80 kilómetros cuadrados. «Han ido desapareciendo de su antiguo hábitat presumiblemente por la quitridiomicosis, una enfermedad infecciosa causada por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis”, indicó la organización en su cuenta de Instagram.
Omar Hernández, director general de la institución, señaló que, en el caso del caimán del Orinoco, se estima que entre Colombia y Venezuela solo hay 300 ejemplares. Agregó que las principales amenazas que enfrenta el reptil son el saqueo de sus nidos y la cacería furtiva.