Tras perder su hogar, manicurista convirtió su refugio en La Guaira en su nuevo espacio de trabajo
Luego de perder su vivienda a causa de los terremotos del pasado 24 de junio, Oriana Caraballo decidió retomar el oficio con el que se ganaba la vida y comenzó a trabajar desde las carpas instaladas para atender a las familias damnificadas en el estado La Guaira. Su historia se viralizó en redes sociales por reinventar su emprendimiento en medio de la emergencia.
Caraballo, quien se desempeña como manicurista desde hace cuatro años, explicó que logró recuperar parte de sus herramientas de trabajo, incluida la mesa que utilizaba para atender a sus clientas. Con esos materiales instaló un pequeño espacio al que denominó «Carpanails», desde donde volvió a ofrecer sus servicios.
La joven relató que inicialmente dudó en continuar, al considerar que la situación que atravesaban los afectados haría poco probable que alguien buscara arreglarse las uñas. Sin embargo, aseguró que fueron sus propias clientas quienes la motivaron a reanudar el trabajo. La joven afirmó que lo usa como una forma de distraerse y elevar el ánimo.
Lo que comenzó como una iniciativa para mantenerse ocupada y atender a familiares cercanos terminó atrayendo a un número creciente de personas. Según explicó, además de representar una fuente de ingresos, el servicio también se convirtió en un espacio de acompañamiento para mujeres que buscaban recuperar su rutina y fortalecer su autoestima.
Caraballo reconoció que la emergencia ha afectado a muchas de sus clientas habituales y calificó la situación como compleja. No obstante, afirmó que decidió enfocarse en continuar trabajando en lugar de permanecer inactiva, al considerar que mantener su oficio le ha permitido sobrellevar el impacto emocional provocado por la pérdida de su hogar.