El cuerpo de Benedicto XVI reposa en la basílica de San Pedro para su despedida
Este lunes 2 de enero, miles de religiosos asistieron a la capilla ardiente instalada en la basílica de San Pedro, en El Vaticano, para desfilar frente a los restos de Benedicto XVI.
Las inmensas fila para darle el último adiós al pontífice emérito, fallecido el sábado a los 95 años llegaban hasta Plaza de San Pedro y rodeaba las célebres columnas de la explanada.
«Fue un gran papa, profundo y único», expresó Francesca Gabrielli, una italiana que habría viajado desde Toscana, para despedir al pontífice emérito.
Sus restos reposan en un catafalco cubierto por una tela dorada, vestido de blanco con una casulla roja, el color del luto papal, con una mitra blanca adornada con un borde dorado y un rosario entrelazado en sus manos. Su rostro resulta casi irreconocible, reseñó AFP.
Los visitantes podrán acceder a la basílica hasta las 7 de la noche en hora local y en martes y miércoles el templo volverá a abrir sus puertas desde las 6:00 am 6:00 pm para que los fieles puedan velar a Joseph Ratzinger.
El próximo jueves a las 8:00 de la mañana (hora local) Francisco llevará a cabo las exequias solemnes del papa emérito en la inmensa plaza de San Pedro, convirtiéndose en la primera vez que un papa preside el funeral de su predecesor.