Sudán tendrá 72 horas de tranquilidad tras diez días de combate
Este martes 25 de abril, entró en vigencia un alto al fuego de 72 horas en Sudán tras diez días consecutivos de combate que han dejado cientos de muertos y heridos.
El martes en Jartum, la capital sudanesa de 5 millones de habitantes, ya casi no se escuchaban disparos ni explosiones.
En cambio, era imposible verificar de momento si los encarnizados enfrentamientos que sacudían la región de Darfur (oeste) cesaron.
Poco antes de la medianoche, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, anunció que tras «intensas negociaciones» las Fuerzas Armadas de Sudán (FAS) y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) acordaron un alto el fuego de 72 horas.
Las FAR confirmaron y anunciaron una «tregua dedicada a la apertura de corredores humanitarios y para facilitar los desplazamientos de civiles».
En un comunicado en Facebook, el Ejército dijo que respetará el alto el fuego si sus enemigos también lo respetan.
Las Fuerzas de la Libertad y el Cambio, el principal bloque civil que ambos generales ahora enfrentados echaron del poder en un golpe en 2021, confiaron en que la tregua permitirá «dialogar en las modalidades de un alto el fuego permanente».
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo el lunes que los combates entre el ejército del general Abdel Fatah al Burhan y los paramilitares del general Mohamed Hamdan Daglo habían puesto a Sudán «al borde del precipicio».
Ambas partes beligerantes habían anunciado repetidas veces en los últimos días que aceptaban parar los combates, pero en cada ocasión se acusaban mutuamente de romper la tregua. Esta vez, parecía mantenerse.
Borrell aplaudió la tregua y exhortó al Ejército y las FAR a «respetarla plenamente».
AFP